Cómo cuidar árboles frutales en invierno

Como cuidar árboles frutales en invierno

Tener árboles frutales en casa es una total experiencia, que necesita de cuidados especiales para poder dar todo el fruto que es capaz. Estos cuidados cambian según el tipo de árbol y especialmente según la temporada, con énfasis en el invierno.

Por ello, todo cuidador de árboles debe saber cómo cuidar árboles en invierno. Es una época donde el clima puede complicar los procesos propios de tus árboles frutales. Incluso, el invierno es la época propicia para que estos adquieran enfermedades.

Los árboles que más cuidados necesitan son los más jóvenes, que se encuentran en sus primeros 5 años de plantados. Carecen de la fortaleza en sus raíces para soportar temperaturas bajas, y ni hablar de las nevadas.

Si se tienen árboles de frutos cítricos, aun siendo adultos, son los que más cuidados necesitan, tienden a resecarse y puede ser irreversible. Por el contrario están los árboles de manzana, mientras más baja sea la temperatura mayor esplendor tendrán en primavera.

Cuidados urgentes que debes realizar a tus árboles frutales antes del invierno

Es posible dividir los cuidados en preparativos, los cuales se realizan previos al invierno y los que se deben realizar durante el invierno. Todos orientados a los árboles que más sufren esta temporada.

Antes del Invierno

  • Desde finales de verano hasta mediados de otoño iniciar con la poda de los árboles, con especial cuidado al tipo de fruta, pues varía de una a otra.
  • Pinzar aquellos brotes de aspecto vigoroso, con el fin de favorecer el crecimiento de ramas nuevas con vástagos numerosos.
  • Hacer movimiento de la tierra alrededor del árbol, agregar un nuevo abono, vitaminas. Según el tamaño del árbol mayor será la cantidad de tierra a mover alrededor, con cuidado especial de no lastimar sus raíces.
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Durante el invierno

  • Si antes se tenía un régimen de fungicidas, durante el invierno debe realizarse con mayor frecuencia. Se debe cuidar especialmente las grietas y ranuras que pueda haber en las ramas.
  • Si en tu ciudad hay nevadas, debes disponer de cobijas térmicas para colocar en la parte más baja del tronco. Es preferible estas a las lonas o cubiertas plásticas, para no generar más humedad de la necesaria.
  • También, en el caso de las nevadas, es necesario disponer de abono en estado líquido, mezclado con guano, es el remedio para aquellas hojas que empiezan a perder el verdor característico.

Importancia de prevención de infecciones

Vale recalcar que, es en el invierno cuando las diferentes infecciones por cualquiera de los microbios que se presentan en los árboles se vuelven más intensas. Estos microbios son considerados oportunistas debido a que aprovechan las grietas en las ramas que provoca el frío.

Estos hongos, bacterias y virus pueden no solo dañar la producción siguiente del árbol, sino también toda su integridad. En algunos casos las secuelas de estas infecciones en los árboles se vuelven permanentes, ameritando el corte total.

La mejor forma de prevenirlos es:

  • Conocer bien el árbol que se tiene, para aplicar las medidas acorde a su especie.
  • Asesorarse con expertos en agronomía, para diseñar el mejor plan de cuidado.
  • Realizar poda de ramas que tengan grietas o fisuras.
  • Dentro de los productos que se pueden usar está el aceite mineral, azufre modificado para humedecer y los diferentes sulfatos, en especial el de cobre.

Aprovecha mejor tus árboles en invierno

La naturaleza es muy sabia, y una muestra la dan los árboles frutales durante el invierno. En esta época la capacidad de recuperación ante posibles daños es mayor, el árbol entra en un estado protector. Por ello es recomendable realizar injertos.

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Si, los injertos nos permiten crear nuevas especies de frutas con un procedimiento sencillo. Los injertos se realizan para potenciar sabores, añadir características de resistencia de un árbol a otro e incluso mejorar los árboles de la misma especie.

Por si desconoces la técnica he aquí un ejemplo. Nombramos a un árbol A y al otro B; de A se toma una rama, con cortes limpios, en ángulo bien cuidado.  En B se realizará un corte superficial del tamaño del grosor de la rama de A. Se coloca la rama de A en el corte de B, y se fija con cuerdas para mantener ambas partes unidas. Poco a poco B incorporará la rama de A como propia, tomando sus características y generando una nueva fruta.

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José Delgado

Biólogo de Profesión, tengo más de 15 años promoviendo la conservación de los bosques y suelos de PR y toda Latinoamérica. Creo firmemente que no podemos quedarnos de brazos cruzados viendo como se destruye la biodiversidad de nuestros ambientes, todos podemos hacer algo para evitarlo desde nuestras trincheras. Gracias por seguirnos

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