Hibisco: ¿Cómo cultivar en el jardín?

Cómo cultivar hibiscus en el jardín

Las maravillosas flores de hibisco, conocidas popularmente como rosas chinas, se pueden admirar con mayor frecuencia en apartamentos o casas, porque la planta es conocida principalmente por su cultivo en macetas. Afortunadamente, su primo cercano, el hibisco sirio, también conocido como hibisco de jardín, hace un excelente trabajo. ¿Quieres aprender a cultivarlo? A continuación, te lo decimos:

El género Hibiscus (hibiscus) tiene más de 220 especies de plantas – perennes y arbustos, donde la gran mayoría proviene de regiones más cálidas del mundo – no están adaptadas para crecer en un clima templado. Entre ellos, sin embargo, hay una docena de especies que soportan relativamente bien el frío y se pueden cultivar incluso en invierno.

Estos incluyen, en primer lugar, el hibisco sirio (Hibiscus syriacus), también conocido como el hibisco de jardín.

En la naturaleza, el hibisco sirio crece hasta unos 3-4 m y forma un bonito arbusto denso y extenso. En cultivo, sin embargo, las plantas no alcanzan tamaños tan impresionantes y, dependiendo de la variedad, pueden crecer hasta 1,5-3 m de altura. Durante la mayor parte de la temporada, la principal decoración del hibisco son sus grandes hojas lisas de color verde oscuro, ya que la planta florece bastante tarde.

Flores de hibisco – variedades coloridas

Las hermosas flores de hibisco, que se asemejan a flores de malva relacionadas, comienzan a desarrollarse en los brotes solo a fines del verano (a fines de julio y agosto) y, según la variedad, pueden ser individuales o completas, y pueden venir en varios colores (blanco, rosa, rojo, azul, morado o bicolor).

Debido a la gran popularidad y extraordinaria belleza de las flores, el hibisco sirio ahora tiene muchas variedades atractivas, incluidas las plantas con flores.

¿Por qué vale la pena cultivar hibiscos de jardín?

El hibisco sirio es un bello y magnífico arbusto ornamental, por lo que merece la pena buscarle un lugar adecuado en el jardín. La planta se ve muy bien como un  solitario en un césped o contra una pared clara de un edificio, pero también se puede plantar en pequeños grupos de una sola especie, compuestos de diversas variedades de colores.

Debido al desarrollo tardío de las hojas, las plantas perennes bajas deben plantarse especialmente en la base del arbusto, que cubrirá sus brotes desnudos en abril y mayo.

¿Cómo cultivar hibisco en el jardín? Requisitos y cuidados

Sin embargo, antes de plantar el hibisco en el jardín, debemos recordar algunas cosas importantes, ya que es una planta bastante exigente.

Soporte y protección contra las heladas

En primer lugar, tenemos que elegir una posición adecuada para el hibisco, ya que aunque puede pasar el invierno en el suelo, no es totalmente resistente a las heladas. La mayoría de sus variedades toleran descensos de temperatura de unos -20 °C, pero también existen plantas más delicadas, cuyos brotes se congelan a una temperatura de -15 °C.

Debe elegir un lugar cálido, soleado, tranquilo y protegido para el hibisco, y en las regiones más frías del país, además,  cubra sus tallos para el invierno con un grueso vellón o esteras de paja. A fines del otoño, también vale la pena rociar la base del arbusto con tierra y cubrir con corteza, tallo u hojas, que además protegerán el sistema de raíces del frío.

Sustrato y fertilización

También debe asignarse a la planta un sustrato adecuado. El suelo en el sitio de cultivo debe ser fértil, humus y constantemente ligeramente húmedo, porque el hibisco no tolera la sequía (requiere riego sistemático en verano). Lo mejor es un pH neutro a ligeramente ácido.

Debido a la abundante floración, en la temporada también espera ser alimentada, preferiblemente con fertilizantes multicomponentes, destinados a la floración de arbustos ornamentales. La fertilización debe completarse a más tardar a principios de agosto, para que las plantas tengan tiempo de prepararse para el invierno.

Poda

Si queremos tener en el jardín arbustos hermosos, densos y con abundante floración, debemos podar la planta cada primavera (florece en los brotes de este año). El tratamiento estimula el arbusto para que produzca más brotes, en los que aparecerán flores más hermosas en el verano.

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José Delgado

Biólogo de Profesión, tengo más de 15 años promoviendo la conservación de los bosques y suelos de PR y toda Latinoamérica. Creo firmemente que no podemos quedarnos de brazos cruzados viendo como se destruye la biodiversidad de nuestros ambientes, todos podemos hacer algo para evitarlo desde nuestras trincheras. Gracias por seguirnos

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